La iniciativa contará con un financiamiento de US$2.9 millones para los próximos cinco años. Este proyecto forma parte del programa internacional GEF-8 (Océanos Limpios y Saludables), una alianza de 14 países unidos para frenar la contaminación marina de origen terrestre.

Chitré, Herrera – 6 de agosto de 2026. La Bahía de Parita, uno de los ecosistemas costeros más importantes del Pacífico panameño y hogar de manglares, aves migratorias y comunidades que dependen directamente de sus aguas, enfrenta una señal de alerta: estudios recientes han detectado niveles de oxígeno cercanos al umbral de hipoxia en uno de los ríos que desembocan en la bahía de Parita — La Villa, Parita, Santa María, Río Grande y Antón. El fenómeno obedece a un crecimiento agrícola y urbano más rápido que los instrumentos de planificación del territorio.
Para atender ese problema, el Ministerio de Ambiente de Panamá, con el acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el respaldo financiero del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), lanzó el proyecto «Reducción de la contaminación costera en la Bahía de Parita, Panamá”.
El proyecto trabajará en cuatro frentes: la generación de evidencia científica y sensibilización de la población; el acompañamiento en el diseño de políticas y regulaciones para el uso responsable del suelo; el apoyo directo a 200 productores agropecuarios —al menos un 30% de ellos mujeres— en la adopción de prácticas más sostenibles; y el trabajo conjunto entre instituciones y comunidades para compartir conocimiento sobre el área.
Su ejecución está a cargo del Centro Regional Ramsar para el Hemisferio Occidental (CREHO), organización con cerca de una década de trabajo en la zona y una red de más de cuarenta alianzas locales, entre ellas el acuerdo firmado por las ocho municipalidades de la Bahía de Parita para una gestión compartida.
El viceministro de Ambiente, Oscar Vallarino, expresó que este proyecto muestra la decisión del Gobierno Nacional de proteger nuestros ecosistemas costeros. “La Bahía de Parita es un patrimonio ambiental y productivo para Panamá, por esto MiAMBIENTE está dispuesto a trabajar de manera conjunta y unificada en la construcción de soluciones que garanticen un sitio ordenado y una bahía limpia y saludable para las próximas generaciones»
En tanto, Sandy Mosquera, Directora Ejecutiva del Centro Regional Ramsar (CREHO), asevero que promover la salud del océano requiere de una visión y gestión efectiva desde la montaña al mar, porque a través los humedales costeros, como primera barrera de protección del océano y su conservación dependen no solo del sector ambiental, sino del trabajo compartido con el sector productivo y las comunidades urbanas y rurales que viven en el territorio.
Múltiples estudios desarrollados por el Centro Regional Ramsar en colaboración con socios nacionales e internacionales han arrojado que el cambio de uso de suelo no sostenible representa uno de los riesgos más grandes para la conservación de la naturaleza. Confirmado también por el Ministerio de Ambiente en su publicación sobre 19 problemas de la política ambiental, en el que reconoce que la ausencia de ordenamiento territorial es uno de los problemas menos atendido y de mayor impacto negativo. Esto hace de este proyecto una pieza vital para abordar estas problemáticas mediante prácticas agropecuarias más sostenibles, políticas y regulaciones para el uso responsable en la zona, y un trabajo coordinado entre productores, comunidades, autoridades locales e instituciones.
Tras el lanzamiento se espera continuar los diálogos con el sector productivo, las comunidades y municipios, para identificar practicas actuales que influyen en la contaminación de la cuenca.
Datos al editor
El proyecto se enmarca en el GEF Clean and Healthy Ocean Integrated Program, una iniciativa del GEF-8 que combate la contaminación terrestre que llega al mar aguas residuales, agroquímicos y residuos industriales, causante de más de 500 zonas muertas marinas en el mundo. El programa cuenta con hasta US$115 millones y es liderado por la FAO, el ADB, el EBRD, la CAF y la COI/UNESCO, con presencia en países como Vietnam, Tailandia, Maldivas, México, Panamá y Granada.


